Un revelador informe de la Fundación Antonio Restrespo Barco indica que el número de menores de edad que han salido de los grupos armados ilegales de Colombia en los últimos cuatro años se elevó a 1.426. Esta cifra se alcanzó luego de que 726 infantes desertaran el año pasado de estas organizaciones armadas.
Del total, el 70 por ciento se desmovilizó voluntariamente, el 25 por ciento por haber sido capturado y tan sólo el 5 por ciento se entregó de forma negociada, según el estudio de la organización no gubernamental dado a conocer ayer.
“Hemos tenido un aumento de más del 700% en el número de niños y niñas que se han desmovilizado desde 2000”, destacó el director Social de esa ONG, Mario Gómez Jiménez, al presentar en Bogotá el estudio “El conflicto armado y los derechos fundamentales de la niñez en Colombia”.
Un total de 1.023 infantes (el 70 por ciento) son niños y el 28 por ciento (403) niñas, de las que, según subrayó Gómez, el 7 por ciento fue obligada a abortar en las organizaciones a las que pertenecieron.
“Muchas de las niñas que participan de los programas de reincorporación, al ser liberadas de la presión de los grupos armados irregulares, quedan en embarazo muy pronto”, señaló el portavoz de esa ONG.
Las estadísticas del ICBF muestran que, del total de menores desvinculados, 893 formaron parte de las Farc y 198 del Eln. Otros 275 pertenecieron a las Auc.
En conjunto, los grupos armados del país tienen más de 11.000 menores combatientes, según investigaciones de distintas ONG y organismos internacionales, entre ellos la Human Rights Watch, que en un reciente informe cifró en 7.400 los vinculados con las Farc, 2.200 con las Auc y 1.480 con el Eln.
(Fuente El Espectador)