
“Con mi hija Yuri, que fue la primera que me acompañó, decidimos desafiar todo, especialmente la indiferencia del pueblo colombiano. Yo le decía a mi hija, nosotros vamos a ir tocando puerta a puerta en cada ciudad para que nos colaboren con una firma por el Acuerdo Humanitario”. Estos son algunos apartes de las palabras pronunciadas ayer por el profesor Gustavo Moncayo, en la tarima ubicada en la Plaza de Bolívar de Bogotá, donde lo escuchaban un poco más de 40.000 personas.
Y vaya que lo consiguió. “El profesor Moncayo ha logrado lo que ningún político ha hecho en una campaña, lo que aún menos, un pastuso había pretendido alcanzar: ver abarrotada la Plaza de Bolívar de tanta gente”, así lo expresó un congresista de nuestro país, que se encontraba en los alrededores de la Plaza de Bolívar.
Y es que en la Plaza, todos estaban unidos por una sola causa: acompañar y solidarizarse con el profesor Moncayo y su intención porque en Colombia se liberen a todos los secuestrados, que llegue por fin el Acuerdo Humanitario y que veamos renacer la paz que todos deseamos.

En estos 46 días de tu recorrido, Colombia demostró que son muy pocos los indiferentes. Porque los que no estaban en Bogotá, siguieron permanentemente las transmisiones que hicieron los medios de comunicación, en diferentes ciudades, en los lugares de trabajo, en las calles, en las casas, el profesor Moncayo fue el punto de atención.
Por ello, la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra –REDEPAZ- no se quedó a un lado y, desde su salida de Sandoná (Nariño), su llegada a Cali y en cada punto de su recorrido lo acompañó.
Finalmente, a su llegada a Cundinamarca, el acompañamiento fue más nutrido, ya que desde tempranas horas, integrantes de la Red, incluida la Asociación Caminos de Esperanza “Madres de la Candelaria” de Medellín, caminaron con el profesor Moncayo, desde Soacha hasta la Plaza de Bolívar, clamando al unísono por el Acuerdo Humanitario, por la Paz, por la Libertad.
Las Madres de la Candelaria decían “Vivos se los entregamos y vivos los queremos” y a cada paso decenas de personas se les acercaban y les preguntaban cómo hacer parte de ellas, ya que también tenían personas desaparecidas.
Vale la pena destacar que durante ese recorrido, no sólo se vio la valentía de un hombre, también se vio el amor de un padre, de un colombiano que sufre por su país.
Al profesor Moncayo, Redepaz lo felicita, lo acompaña, lo admira y desea, como todos los colombianos, que logre su propósito: El Acuerdo Humanitario y la liberación de todos los secuestrados.