
Adjuntamos la Proclama de la "Mesa por la Democracia y el Desarrollo de Magangué" presentada en conferencia de prensa el 9 de agosto. Ella recoge el trabajo que han realizado mancomunadamente cerca de 20 organizaciones de la sociedad civil durante este año. Esta actividad se convierte en una variante del trabajo constituyente que ha tomado la labor de Redepaz en esta ciudad del Caribe Colombiano.
En su origen etimológico griego, la palabra POLÍTICA está referida al ordenamiento y organización de la ciudad, de la gente y en su acepción más clásica, la política es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de toda la sociedad.
Si contrastamos en la realidad, los principios ideológicos e idealistas, con las prácticas concretas y los resultados de la gestión de los políticos de Magangué, no es difícil darse cuenta del divorcio y la esquizofrenia que vive este municipio.
¿Cuál es la preocupación y el compromiso por el bien común de algunos que dicen llamarse líderes políticos y que sólo usan dicha distinción para favorecer sus intereses particulares y no para atender las demandas de una sociedad que sobrevive en las mismas condiciones de hace 100 años, sin apenas tener satisfecho su derecho a suplir sus necesidades más básicas?
¿Cómo podremos decir a los ciudadanos de a pie, a la región y al país entero, que Magangué es el segundo municipio del departamento y el más importante de la región de La Mojana/Depresión Momposina, cuando sus “administradores” la tratan como si fuera el último caserío del más apartado corregimiento en el más miserable de los municipios?
¿Vale la pena vender el voto para percibir un beneficio personal pasajero a costa de sacrificar la posibilidad de influir en la solución de nuestros grandes problemas?
Tenemos el derecho a soñar con un nuevo gobierno más justo e incluyente, comprometido con Magangué, que nos ofrezca un presente digno a todas y todos, y un futuro promisorio a las nuevas generaciones.
Las organizaciones aquí firmantes, inspiradas en la búsqueda del bien común, en el pluralismo y el respeto a las diferencias y a las diversas expresiones partidistas e ideológicas del pueblo de Magangué, convocamos a:
Estas preguntas han movido a las organizaciones sociales firmantes, a cuestionarnos sobre la responsabilidad que nos cabe en el actual estado de decadencia social, ética y moral de las y los magangueleños y a decidirnos a actuar en lo que nos compete, dejando claro que el objeto social de nuestras organizaciones SÍ está centrada en la política, entendida ésta como la preocupación por el bien común y el desarrollo democrático, sin ninguna pretención de incurrir en actividades partidistas y proselitistas de tipo alguno.
Nuestra única intensión y preocupación en esta coyuntura electoral, es incidir para que todos aquellos que intervienen en ella, bien sea como aspirantes a cargos de elección popular, o como electores, asuman un compromiso para procurarle a los ciudadanos y ciudadanas de Magangué, las condiciones de vida a que toda persona en Colombia tiene derecho según la Constitución y la ley.
Nuestras organizaciones asumen un rol definitivo en el espectro de la Democracia PARTICIPATIVA, instaurada hace ya 20 años y negada por muchos de los alcaldes de Magangué desde entonces; un rol incidente en la dinámica del control a la gestión pública de todo aquél que asuma el gobierno en alguna entidad o corporación. Para ello, haremos un trabajo de control y veeduría sobre el pacto ético suscrito en la campaña anterior y promoveremos y convocaremos a todos los aspirantes, a suscribir un nuevo PACTO ÉTICO POR MAGANGUÉ renovado y más comprometido.
No podemos pretender ignorar, basados en una falsa cortesía, que la necesidad de haber llegado a esta proclama, surge a las claras por haber estado sometidos por más de una década, a gobernantes incapaces, incompetentes y centrados sólo en su provecho personal y de su colectividad partidista. Por lo tanto esta proclama es un llamado a la toma de conciencia de toda la ciudadanía, así como un llamado al cambio de paradigmas y de prácticas que hoy inmovilizan la sociedad ante la destrucción administrativa de nuestro municipio.
Para que las cosas cambien, la gente debe cambiar. Por el derecho a una vida digna, a un presente mejor y a un futuro promisorio, para que Magangué cambie su rumbo, quienes la gobiernan deben cambiar.
Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra