
La paz y la libertad son posibles si se tejen con mano ciudadana y, esa mano ciudadana se pudo vivir en Colombia y en el mundo durante la marcha del pasado 4 de febrero, cuando millones de colombianos y colombianas sin distingos sociales, razas ni credos a gritos y en silencio clamaron por una Colombia diferente: sin guerra, sin secuestros, con justicia, libre y en paz.
Desde muy temprano, trabajadores de empresas estatales y no estatales; líderes sociales, constructores de paz, vendedores ambulantes, madres y padres de familia, estudiantes y familiares de secuestrados y secuestradas, cada quien a su manera, en concentración en plazas públicas o en la Iglesia o en las marchas, acompañados con banderines blancos o verde esperanza o tal vez con los colores de la bandera colombiana; con camisetas blancas, pancartas, entre otros elementos, hicieron sentir su voz en una iniciativa que se realizó en 40 ciudades de Colombia y en 125 ciudades del mundo.
Para la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra –REDEPAZ- ese clamor de los colombianos y las colombianas debe llevar, por un lado, a que tanto el Gobierno como las FARC flexibilicen sus condiciones para hacer realidad el Acuerdo por razones humanitarias y no por consideraciones políticas.
De otro lado, que se llegue de una vez por todas a una salida política al conflicto armado que vive Colombia, no sólo con las FARC sino con el ELN, dejando claro que la Paz exige compromisos de las partes y demostraciones urgentes de voluntad: Libertad para los secuestrados y cese inmediato de la práctica del secuestro, cese al fuego y fin de todas las hostilidades contra la población civil: desaparición forzada, desplazamiento forzado, asesinatos a dirigentes sindicales y políticos, entre otros delitos de lesa humanidad.

Pero, también en la marcha se escucharon clamores para que haya verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición y reconciliación con las víctimas de los grupos llamados paramilitares. Clamor que también requiere y reclama la solidaridad de todas y todos los colombianos, y de la comunidad internacional, para que avancemos integralmente por el camino de la convivencia y el respeto.
Redepaz aplaude la movilización del pasado 4 de febrero que aglutinó a millares de colombianos y colombianas, equiparadas a iniciativas como:

Es urgente no dejar caer los ánimos y seguir manifestándonos por la Vida, la Paz, la Reconciliación y el Respeto a los Derechos Humanos; que desaparezca toda manifestación de violencia para que transitemos unidos por la senda de la democracia, la tolerancia política y la justicia social.

Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra